Los “Tes” Bailables


Los "tes" bailables..........Mira si hace tiempo de esto que estoy recordando, que yo tendría cuando más 10 o 12 años. Eran en la terraza que daba para el “green” del hoyo 18. Había un ring de baile entre la cerquita de pinitos del green y el comedor y la terraza de la cantina.

 

La orquesta tocaba desde una tarima con la espalda hacia el green del 18. Serian las 2 de la tarde y la pepilleria completa del Biltmore y de otros clubs estaban allí, por supuesto, con todas las viejas chaperonas tratando de coger primera fila al ring para no perderse nada. Giraban todos al compás de "El Silver tiene lo que más yo.................."

 

Con mucho disimulo las parejitas iban empujando hacia el centro para ver si se quitaban de arriba los ojos de las chaperonas y agarrar un chance de un besito o un "apretaito".  De repente vi a mi hermano Pedrito bailando solo y pensé: ¡Como se esta divirtiendo!, pero cuando dió la vuelta no estaba solo, estaba bailando con Aleida.

 

Todo el mundo tenia puesta una Guayabera con tres libras de almidón, bueno quizás dos. Si las ponías en el suelo se quedaban paradas de lo duras que se ponían con tanto almidón y total que después de unas cuantas piezas bailadas se arrugaban todas. Los pañuelos estaban trabajando intensamente para mantener la cara seca porque para el "cheek to cheek" no quedaba más remedio.

 

Las chaperonas se la pasaban estirando el cuello de un lado a otro para ver donde estaban sus chaperoneados los cuales probablemente, ya estuvieran paseando por el "murito" o el puente grande de madera.

 

Señores, que energía, la música seguía tocando....."Tengo una vaca lechera".............y la masa de guayaberas y "drill cien" seguían girando parecía que duraría una eternidad.

 

En las mesas de alrededor, los "no" bailadores ordenaban refrescos y algo de comer que luego se las llevaban a las mesas los waiters. El que más me gustaba era "Iglesias" que no "ponía una". Si le pedías helado de chocolate te traía mantecado y cuando le protestabas te decía que todos eran iguales. Y seguía la música.......”Que me dejen el rincón para bailar” y yo los dejo ya también hasta el próximo recuerdo...........

 

Love you all......Nando.